lunes, 5 de abril de 2010

Lo real y lo imaginario

"Ahora entiendo porqué el soldado se fue al final. Bastaba una noche para que fuera suya pero la princesa hubiera podido no mantener su promesa..."

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Miedo a la frustración, se llama

Fátima Vila dijo...

Conciencia de haber aguantado demasiado, me parece a mí