viernes, 26 de diciembre de 2008

La movida madrileña, el derecho de la mujer y los cinco muñecos

A veces, una quisiera tener la chispa, el ingenio y el salero para escribir un post taaaaan bueno...
Una lástima que, cesiones para el humor negro aparte, no pueda quitarme el amargo regustillo del miedo: Chica, esta gente habla en serio.

8 comentarios:

JUAN dijo...

Hablan en serio, pero actuan con una vergonzosa doble moral. Algún día te contaré una vieja historia de un recalcitrante antiabortista gaditano,o para mejor decir, afincado en Cádiz.

Anónimo dijo...

El otro día comprendí que hay mucha gente que se merece una película. Gente que de verdad ha cambiado nuestro mundo. Gente que ha logrado que millones de personas vivan con dignidad. Os hablo, claro, del fundador de IKEA.

Su nombre es Ingvar Kamprad, pero su rostro no sale en las camisetas de los perroflautas. Sin pegar un solo tiro, sustituyó la fea estantería de conglomerado, el vaso naranja de Duralex y el mítico cuadro del ciervo por la estantería Billy y el planificador de armarios Hemmes.

Gracias a este señor, los mileuristas han podido amueblar sus minipisos. Y no solo eso, el bueno de Ingvar ha conseguido que millones de personas lleguen a pensar que en realidad viven en un sitio cool. Que se puede ser pobre, pero solo de cuenta corriente hacia dentro. Sin subirse a un tanque, sin ondear una bandera roja, solo con un arma minúscula: una llave con forma de L. “Dadme una llave con forma de L y cambiaré el mundo”.

Por encima de Luther King, Lincoln o Fidel Castro, el hombre que fundó IKEA llevó a cabo la única revolución posible: la de los precios. Ya lo dice la publicidad: para república independiente, la de tu casa.

A mí me ha parecido enternecedor el esfuerzo del Ché, y mientras veía la peli me imaginaba al bueno de Ingvar en la misma época, en su estudio, pensando en la forma de que millones de personas tuvieran acceso a muebles, mantas, cocinas y sillones baratos. Y mientras al Ché lo abatían a tiros, él inauguraba su primera gran superficie y ganaba su primer millón.

La verdadera pregunta es ¿quién ha hecho más por nuestro mundo, Ernesto Guevara o este señor sueco?

Fátima Vila dijo...

Glups... me he perdido algo seguro... ¿las churras?¿Las meninas?

Pablo Terradillos dijo...

ofú cómo está el patio, con lo grande que es siberia

Anónimo dijo...

Lo que hace el Marketing... nos convierte al tradicional señor que aparecía dibujado con un sombrero de copa y chaqué en un luchador por la igualdad de diseño mundial!!

uffff seguro que también es un luchador por los arboles del norte de suecia!!

Lazarov me marea dijo...

pues yo me he vuelto fan de esperanza puente... todo ese show de los muñecos, de tourné por europa como si fuera maricarmen o josé luis moreno... insuperable!!! de hecho, me he puesto como loca a buscar los muñecos!!! he encontrado esta foto:

http://blogscatolicos.com.ar/feed.php?channel=5&y=2008&m=12&d=06&iid=2518

si alguien tiene otra, por favor, la quierooooooooooooo

Anónimo dijo...

Yo creo que Esperanza escucha a sus muñecos de madrugada, cuando, con el sol ya puesto, salen del fondo negro de su bolso a la oscuridad de la noche. Y ellos le cuentan cosas. Esperanza es una ventrílocua, pero al revés...

Antonio Fassa dijo...

Pues me da más miedo el capitalismo popular de ikea, que la burguesía tradicional; porque los segundos se ven venir; pero los primeros, hacen perder la conciencia de clases. Y eso si que es peligroso.