miércoles, 29 de octubre de 2008

El viaje


-Bueno, soy coqueta, pero no tanto...
-¿Tú crees?
Para entonces, él ya había cruzado la autopista a velocidad de vértigo, atravesado sembrados, esquivado semáforos, atisbado un pequeño accidente dónde no parecía haber habido heridos. Había sobrevolado ciudades, enterrado Papas y atisbado revoluciones. Había sido padre y madre, hijo y nieto. Había sido huérfano envejecido mil años. Había bailado sobre el fuego y nadado entre cenizas. Conocido mil lenguas, dado mil rodeos para regresar a casa con el corazón templado. Antes de sonreír se sacudió el polvo con regusto. Adoraba volar empujado por el aleteo de sus pestañas.


Ilustración de Yoko Furusho

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Me acabo de hacer fan de los dibujos de Yoko
¡¡¡¡me encaaaaaantaaaaaaaan, Trinity!!! (en alusión al post anterior)

Fátima Vila dijo...

Son una pasada!!!! cosas que va bicheando una...
besitos

Lazarov me marea dijo...

que sepa que cuenta usted con todo el beneplácito (y la admiración y el orgullo y la admiración y el cariño, y la nostalgia y la envidia, sí, la envidia) de su señora consejera editora. no sé qué pensará la otra, claro, pero quizás pueda discutirlo con ella un día de estos (y con su querido novio, ese que no entiende las palabras raras que usas"). te quiero, crack mía!!

Fátima Vila dijo...

qué mala!! y que indiscreta... ;)