martes, 13 de mayo de 2008

Mi nombre

Podía haberme llamado María, pero mi madre cedió mi nombre cuando mi prima se adelantó.
Podía haberme llamado Mari Paz pero la pava de Mamen se fue de la lengua y en mi casa sellaron con una bronca el fugaz sueño de mi cambio de identidad.
Me llamo como la hija de Mahoma, germen de una potente dinastía y apelativo popular en todo el territorio del Islam. Me gusta cuando me lo recuerda mi amigo Ilya.
Pretendo pasar por la vida sin visitar una aldea hiper cutre que, dicen, es un caminito de rosario y sangre en las rodillas y que se llama como yo.
Durante años quise tener un nombre más moderno o más corto, o más femenino, o simplemente, que no recordara diminutivos anglosajones como gordita o no se tradujera como nausea, gula o agotamiento.
Siempre quise tener un nombre que saliera en una canción.
Sólo una vez coincidí con tres nenas más en una clase que se llamaban como yo.
Ahora miro mi nombre, le doy algunas vueltas, y creo que sonríe, llora, se enfada y da mimitos como yo. Creo que tiene mi cara y que parece un nombre fuerte, aunque se alimente de cosas muy pequeñas. Creo que huele como yo.
Es un nombre esdrújulo, como un montón de palabras bonitas que, si te fijas, al pronunciarlas animan mogollón.
Soy agnóstica, sin fisuras, sin llegar a atea porque muero con cualquier misticismo de baratillo que me sirva para beber té verde y comer galletas de naranja mientras Pili me echa las cartas del Tarot.
Sé que, oficialmente, no tengo demasiado derecho a beneficiarme del santoral católico pero como no me casaré por la iglesia, ni bautizaré a mis hijos, ni cederé ante el terrible espectáculo de una comunión, cada año me deshago en la efímera celebración de mi onomástica, segunda cesión folklórico-religiosa junto a los nervios de la noche del 5 de enero. A todos nos corresponde una pequeña porción de hipocresía, ¿que no?
Me llamo Fátima, en pleno siglo XXI nadie se acuerda de estas cosas, pero hoy es mi santo y me hace muchísima ilusión... :)

8 comentarios:

Lazarov me marea dijo...

Choniiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii!!, el final me ha sabido un poco a reproche pero hija, ya me conoces, atea convencida que soy (aunque acepto invitaciones a té y me pirro por una tirada de cartas) no celebro esas historias. además te aviso: la caja de bombones que te he mandado esta mañana no es un regalo producto del santoral!!!!

Por cierto, tas dao cuen? Tú, hija de un profeta. Yo, la madre de otro… qué místicas, ein???

Fátima Vila dijo...

mmm...
vuelve a salir la vocación maternal mapashito...
jejeje

Lazarov me marea dijo...

hija de puta!!! cuánto tiempo voy a tener que tirar de ese lastre???

por cierto, qué bien escribes, hija de puta (esta vez, elogio)

Herblay dijo...

Felicidades con retraso, Vila. Se la quiere

Fátima Vila dijo...

por aquí tb cuarta mosquetera. Muchas gracias!!!!!

la galeguiña dijo...

Princesa !!! Que gran fallo este de olvidarme. Soy de las que aprovecha cualquier oportunidad para decir " pienso en ti " o, como dice mi amigo Jaime con rintintin, "Te tengo en mis oraciones ". besitos guapa.

Anónimo dijo...

... y al tercer día felicitó. Felicidades con retraso, Vila. Se la quiere. (Perdona herblay, pa qué cambiar, si coincido contigo)

Antoñín

Uno que pasaba por aquí dijo...

Genial.
Le dan a uno ganas de llamarse como tú, o de investigar su onomástica.