martes, 5 de junio de 2007

Feminismo y adoquines


Me ha costado muchas visitas al zapatero, muchas amargas caídas, desgarbados tropezones rostro al frente, darme cuenta, por fin y clarividente, de que Teófila Martínez es feminista. Una anda muy en otras cosas, demasiado volcada en historiasparanodormir como para reflexionar sobre minucias de su urbanismo, aunque éste, de vez en cuando, le amenace los colmillos.

Mujer moderna, no hay más que verla, nuestra alcaldesa se ha propuesto, lleva años proponiéndose, liberar a las féminas del pesado yugo de los tacones. Lo hace con cuita, como hay que hacerlo, sin imponerlo por la fuerza. Planteando minúsculas trampas contra el tacón de aguja tan imperceptibles que una, si no está pendiente, puede tardar años en detectar. Es este mi caso.

Instrumento de sumisión al servicio de la dominación masculina -no lo digo yo, lo dice Pierre Bordieu-, el tacón, esa prenda adorable que nos vuelve más delgadas y elegantes, no hace, como bien señalaba el filósofo, sino mantenernos incómodas, en equilibrio, frente al varón. Nos pone, de nuevo, aparentemente guapas pero, en la práctica, heridas. De rozaduras, de callitos, de quemazón.

Compañeras de penas ambas las dos, miembros de ese club doliente del hallux valgo, de las hormas anchas, de los zapatos bajos, Yo todavía -debe ser porfía de la edad- me enfrento de vez en cuando a mi propia anatomía.

Es entonces cuando me encuentro las trampitas. Esos brillantes adoquines de granito que todas hemos maldecido alguna vez. Pum, plaf, pum... Subida de calor y repeine del flequillo. «Nada, nada, estoy bien... el dichoso suelo éste», mascullas. Luego sueltas una risa nerviosa, azorada del tropezón, y reconoces que lo de esta mujer es estrategia. Esa tarde te calzas las converse y los taconcitos... al arcón.

Publicado en La Voz de Cádiz el 5 de junio de 2007

32 comentarios:

Luis dijo...

Instrumento de engaño y siempre caemos. Cuando piensas que por fin has ligado con una mujer alta, pum se quita los zapatos y otra enana.

Fátima Vila dijo...

un amigo mío usaba alzas... con que no es sólo engaño femenino...

Microalgo dijo...

Pues no se los pongan, leñe. Y si se los ponen, no nos echen la culpa a nosotros. Lo hacen por que se sienten más guapas. Y la que es atractiva lo es con una manta y dos pinzas de la ropa.

A mí, personalmente, me gusta más quitar unos zapatos de mujer que ver a una caminando con ellos.

la gata sobre el tejado dijo...

aquí sólo se está culpando a la teo, coño!!! todo gira alrededor de vosotros, incluso cuando bailamos con tacones??!!

Fátima Vila dijo...

jajajajaja...

Luis dijo...

jajaja Fati lo de tu amigo es anecdótico, sería muy bajito y estaría acomplejado de su altura. Aún así, no creo que lo hiciera para ganar altura, estilizar sus piernas y resaltar la curva de su trasero... yo a lo que voy es que no me suelo fijar en los zapatos (complementos en general) como creo que hacemos la mayoria de los tios, excepción de tios raros y fetichistas hasta que llegado el momento, la chica se quita los zapatos y voila pasa a medir 10 centimetros menos. En ese momento te fijas en el zapato.

Aprendiz de arpía dijo...

Cuanta razón tienes, oh pequeña arpía. Dí que sí, es mala,muy mala, ella calzada en sus eternos veinticuatrohoras nos deja a las gaditanas fetichistas de pies y adictas a los zapatos bonitos un duro camino que recorrer.
Y que conste que yo jamás me he puesto zapatos de tacón por un hombre, sino por mí, porque los adoro y porque son mi segunda adicción.
Deberían dar una ayuda para cambio de tapas y reconstrucción de tacones....

Fátima Vila dijo...

Ay!!!! qué ilu... ¿ya se me puede considerar pequeña arpía?

Luis dijo...

Umm, te esta llamando bajita...

Anónimo dijo...

srta vila... no me gusta decir esto...pero soy bastante sincero, y mas en espacios donde mi anonimato es mi basamento.... este artículo está regular, eh?? te llamas feminista?? no hay cosas mas importantes??? tacones??? bah!!
añado
me parece patetico las sinuosas y extrañas formas de andar de muchas chicas, llenas de dolor y expresiones incomprensibles por llevar unos taconazos imposibles....vosotras mismas

Fletch dijo...

Anteh muerta que sensiya...ay que sensiya.

A estas alturas de la película lo único verdaderamente revolucionario y trasgresor que se puede hacer es, como le decía Calvin al atónito Hobbes, es escuchar música de ascensor.....y bajito.

Malegro de que te guste Hechizo de luna....When the moon hits your eye like a big pizza pie...that's amore...When the world seems to shine like you've had too much wine..That's amore.

Fátima Vila dijo...

Ufffffffff...
mucho que decir...
a ver, bajita es lo que me hubiera gustado haber sido en momentos determinantes de la vida de una niña (foto de fin de curso, paseillo de exaltación cristiana el día de la primera comunión...). Así no me hubiera tocado con el individuo desgarbado de turno que había pegado demasiado pronto el estirón...

Fátima Vila dijo...

Y con respecto a lo del feminismo, vaya por delante mi aclaración de que no, no me considero feminista, básicamente por que no me gustan las -istas, ni las -anas... ni ninguna etiqueta que implique una visión plana de la realidad, habitualmente más compleja de lo que nos gustaría...
Y sí, hay más cosas más importantes que los tacones, afortunadamente... Pero los tacones están ahí, existen, y un urbanismo diseñado al margen de ellos no deja de ser una puñeta.
A mi, ya lo dije alguna vez, "individuo pluricelular cargado de contradicciones", los tacones, como el perfume, el pantalón ancho o las bragas altas, me gustan de vez en cuando. En su momento. Es en esos casos en los que me pego de bruces con el urbanismo gaditano marcado por adoquines de granito que hacen pequeños cuadros. Los mismos con los que las viejas, que no suelen llevar agujas, pelean cada día.
Ahora, eso no quiere decir que no piense que Bordieu tiene razón, con eso y con las faldas, también instrumento para la incomodidad del sexo "débil".
Por otro lado, y como muestra de otra contradicción de mi carácter, te adelanto que no pienso prescindir de nada. Ni de las faldas, ni de los tacones, ni de las zapatillas de deporte, ya que ahí las tengo. Sobre todo porque para mí que, chanzas aparte, la razón de que el Ayuntamiento de Cádiz apueste por este tipo de losas es porque deben ser las más baratas.

tita dijo...

lo ma bonitooooo..... con tacones y sin ellos...lo importante es saber caminar hacia delante, pararte a disfrutar del paisaje, elegir caminos, descalzarte y saltar como una cabra montesa. Con tacones y sin ellos... para estilizar las piernas, para conjuntarlos con el vestido mas bonito, para apagar el cigarrillo en el suelo de forma sensual. con tacones y sin ellos...para gastarte un paston y no volvertelos a poner porque no los aguantas, para llevarlos en la mano mientras paseas por la orilla de la playa, para beber champan (esto es mu hortera)....con tacones y sin ellos...
y tu sabes que yo no los uso!!! pero me encantan
(dedicado al del anonimato, eso no es feminismo, es cotidianidad...pero si me apuras...lo de los adoquines es un ejemplo de micromachismo.... investiga y veras)
bsitos fati... agujetas nena??

Fátima Vila dijo...

Y sí, Hechizo de luna es una pasada. Amor arrebatado con BSO de Puccini, perros que cantan a la luna, sudor y olor a pan caliente. Perfecto.
Por cierto, Cher, llevaba unos tacones estupendos.

Microalgo dijo...

"Instrumento de sumisión al servicio de la dominación masculina...", "incómodas, en equilibrio, frente al varón"

Para meterse con la alcaldesa, me parece un poco retruecanante.

Y Usted, Fátima, está guapa se ponga lo que se ponga (que es lo que he querido decir antes). Y bajita, no es (me consta). A no ser que se pasee del brazo con Tatchenko (hace tiempo que no sé nada de Tatchenko...). Cosas de la relatividad.

Microalgo dijo...

Y hay de Teófila como se le ocurra quitar esos históricos adoquines de origen americano que sirvieron de lastre de estiba a los buques que volvían de Las Indias... Se la comen viva. Esto de gobernar es lo que tiene: que hagas lo que hagas alguien te tira los trastos.

Microalgo dijo...

¡¡Que alguien le quite esa hache al "Hay" de la primera palabra de mi post anterior!!

Lo que no sé es por qué existiendo esa interjeción el corrector de Word me la ha cambiado por el morro.

Oh, ignominia.

Ande Fátima, Usted que pude, corríjame esa malescriptancia.

Luis dijo...

Jo pues el del final de la fila sería yo, que desde los catorce sólo crezco en volumen. Y de Tachenco lo único que recuerdo es que allá por el 80 y tantos no cabía en las duchas del caballo blanco.

Aprendiz de arpía dijo...

¿a q eso es porque eres bajito además de anónimo? y claro, no te molan los tacones porque te tienes q empinar y claro, es por eso.
Jejejejejeje.
Es verdad q hay tacones imposibles, y q dp de varias horas los pies se resienten, pero 'para presumir hay que sufrir', y todavía no he visto yo a ningún varón que no le guste el contoneo de una mujer calzada en unos buenos tacones.

Fátima Vila dijo...

jajajajaja... micro... no lo puedo corregir!!!!
OH!! Ignominia...
por cierto, no sabía que los adoquines eran históricos.. lo que se aprende en estos sitios...
¡¡¡¡¡Pues que los quite de Puertatierra!!!!!

Y gracias por defender mi altitud. Por ahora, jajajaja... no me paseo con Tatchenko...

Microalgo dijo...

Creo que fue Johnny Depp el que dijo que los hombres no lograrán entender a las mujeres hasta que no se prueben su calzado.

Por supuesto, Aprendiz, que el contoneo de una mujer caminando con tacones es muy atractivo. Pero, para mí, unas sandalias atadas también lo son. Y otra cosa es la elegancia, esa cosa indefinible que, lamentablemente para mí, o se tiene o no se tiene.

Y Puerta Tierra, que lo dejen más plano que una bailarina de ballet, si eso le agrada, Señora. Pero tenga en cuenta que en cuanto hagan un agujerito saldrá un fenicio enterrado y habrá que parar las obras. Es lo que tiene la trimilenaria.

A. de a. dijo...

Q sabio q es Johnny D. ¡ayyyyyyy!

Luis dijo...

¿Y para que quieres presumir? ¿De que sirve? si te hace sufrir.

cocoroko dijo...

A mi me encanta eso de un buen tacón, un buen perfume y lenceria fina soy mujer y muy femenina.
Me gusta presumir, coquetear, que me mimen, que me digan piropos, sentirme "sexy" y una larga lista de etc.....
¿A quién no le gusta sentirse bien?.
Una buena crema para el cutis, sesiones y sesiones de masajes, noches de sexo salvaje....soy mujer y cada dia me siento mas orgullosa de serlo.

Fletch dijo...

Como en toda relación de dominación (evidente o aparente) consensuada (no podría ser de otra forma, claro)...nunca queda claro cuando se desdibuja el dominado y donde se concreta el sometido. ¿Quién es capaz de afirmar que el dominante no esta siendo dominado por el adecuado uso de las armas de seducción que despliega el sometido (coloquen los géneros donde les plazca)?

Al final todo se reduce a eso...

I don't want your sweet devotion
I don't want your cheap emotion
Just whip me up some dragon lotion
For your dirty love
(Frank Zappa-Dirty Love...sic)

fetichist dijo...

ahhh, aprendiz de arpía es sabia. comprende los estragos que los taconazos, las medias y la lencería fina puede hacer en las mentes calenturientas de algunos varones

Fátima Vila dijo...

en ese orden?

Fetichist dijo...

El orden de los factores no altera el producto. Mejor todo a la vez.

Luis dijo...

No, no hace falta añadir calificativos. Ni ningún tipo de complemento, una mujer siempre causará estragos en la mente de un varón. La liberación (maculina digo) vendría de que los recursos femeninos no nos afectaran y pudieramos mantener la calma ante ellos. Pero ¿Quién quiere esa liberación?

Fátima Vila dijo...

jajajaja... ¿con todo? buff...

Luis dijo...

Cierto buff, sería un mundo muy triste y monotono y probablemente nos llevaría a la extinción.