sábado, 19 de mayo de 2007

Tarde de sábado

Tener una amiga bruja tiene grandes ventajas y pocos inconvenientes. Tener una amiga bruja que adora el té, la laca de uñas, el Blues, los pasteles y los libros infantiles puede convertir una tarde sábado en una verdadera jornada terapéutica en la que escarbar cicatrices -de las físicas y de las otras-, confesar lo inconfesable y recordar extrañas relaciones que una no sabe cómo leches empezó.
La clave para tener una amiga bruja es no andar todo el día colgadas del teléfono, verla cada cierto tiempo, como si fuera el primer día, devorar la especialidad del obrador de abajo, contar alguna parida y, antes de que la conversación se mueva por temáticas pantanosas, asistir en silencio a tu tirada. Que ella, frente a tu mirada alicatada de secretos sin contarle, intenta relativizar con frases como "Tampoco le hagas mucho caso" y "Ya sabes, es como un juego".
Lo fantástico de mi amiga la bruja -criatura brumosa para abrazar lo días de lluvia- es que desliza la claves de tu destino con un aplomo aplastante.
En el salón de su casa, hace unos siete meses...
-Nena pues yo me veo como súper enamorada...
-Buff, no sé, ya sabes que estas cosas no son exactas. La tirada es súper buena aunque El Diablo de amor no sabe nada. Ya te digo, sexo y egoísmo.
-¿Sexo? ¿Egoísmo?
-Chi... ¿quieres más té?
-Vale-dices acercándole la taza con el colmillo retorcido y una expresión escéptica de miamiganosabeloquesedice.
En el salón de su casa, recientemente...
-¿Cómo? ¿Y El Diablo? ¿Ya no está? No me jodas...
-Nada, nena, sales del barbecho...
Con los ojos como platos y pensando ya en una ración de maquis que te alegre la velada, oyes la carcajada de la tercera en discordia, que en esta nueva partida se ha llevado tu ansiada carta, con cuerno, rabo y todo tipo de apliques satánico.
-Bueno, nena, ya sabes, La Emperatriz: O te enamoran como a una boba o nos haces titas...
Descartada la opción de poner un huevo, resoplas con fastidio.
-Mierda... nunca pensé que diría esto pero... con lo bien que me lo estaba pasando...
-Bueno, mujer, sabes que esto es un juego...
Mientras la rubia arquea una ceja con mirada de arpía, tú decides flagelarte fregando las tazas y te levantas con un bufido...
-Ya, ya...

10 comentarios:

Aprendiz de arpía dijo...

Hijaaaaaaaaaa, que ya me tocaba....jejejejeje, la verdad es que sientan de p.m. tardes como esa, sales como nueva.
A ver si a la próxima vamos juntas de nuevo

Anónimo dijo...

Una de mis fantasías infantiles era la de ser el hombre invisible y colarme por sitios inverosímiles sin ser visto... hoy me ha pasado algo parecido. Cuando sea espíritu y vague entre las sábanas tendidas de las blancas azoteas haré lo posible por estar en según que tardes con según que gente. Así que id aprendiendo esta frase:
"¡¡Antoñín...manifiéstate...!!"

Phanfarl dijo...

Terrorífico. yo también llevo varias sesiones de esas en los últimos meses (la última de ellas en medio de la sierra malagueña), y he decidido no "disfrutarlas" nunca más. Aunque al principio una siempre piensa que está al margen de lo que las cartas te destinen, al final, sea bueno o malo, te terminan condicionando y finalmente jodiendo.Si te dicen algo positivo, sí, una sale de la sesión (que no es más que un café con cartas entre medio) con otra carilla y hasta con buen ánimo, pero dónde queda la temporalidad? cuándo va a ocurrir, sobre todo en temas amoriles? porque una observa que el talante contextual es el mismo que siempre, y quizás una se está pasando de lista contando con que tal va a pasar. y si te dicen algo malo, te han jodido la tarde,y al menos a mí, en cierta forma, me hace un poco desistir de la estrategia a llevar en esas empresas imposibles que a una tanto le gusta. Hay cosas que se cumplen, hay cosas que no. El morbillo, el morbillo de adelantarnos nos pierde.

hermanastra dijo...

Verdaderamente, hay que ser arpía rubia para ver la carta del diablo y pensar: ¡diversión, diversión!
Una opción sanísima, por todo lo demás, que a mí me hubiera encantado aplicar en mi vida.

Las brujas como yo, de regional preferente, nos limitamos a descifrar los momentos de la persona que tenemos enfrente. Irónicamente, esto nos incapacita para interpretarnos a nosotros mismos. Con lo cual, hemos de afrontar el destino con todas las combinaciones y permutaciones de la baraja intactas.

Que tampoco está mal.

Y la carta de amor y fertilidad no era la de la Sacerdotisa. Era La Emperatriz -no sé yo si de las Amígdalas o no-.

Fátima Vila dijo...

Ahora mismo lo cambio, señora bruja... ¿qué sería de mí sin tí?
Por cierto, dolorosísimos los pinchazos contra las admígdalas...

Luis dijo...

No entiendo, salir del barbecho es bueno ¿No? significa que empieza la labranza, la siembra, la fertilización... todo eso vamos.

Anónimo dijo...

Mmmm
La carta de las amigdalas imposible que salga! A todas esas las tengo yo de okupas en casa!

Anónimo dijo...

III LA EMPERATRIZ

DESCRIPCIÓN

La Emperatriz es una mujer de rostro joven, sentada sobre un trono de forma estable en actitud solemne y mirando fijamente hacia adelante. Sus cabellos son blancos y sobre su cabeza pesa una corona, la cual simboliza su autoridad.

Su mano derecha sostiene un escudo con la imagen de un águila amarilla; en la izquierda un cetro de mando de oro. Ambos simbolizan su inteligencia y su poder.

La Emperatriz es la unión del Mago -la acción- y de la Papisa -la intuición-. El resultado es la inteligencia.

La cabeza del cetro tiene la forma del signo astrológico de Venus, o la cruz cristiana sobre el mundo. Sus alas simbolizan la espiritualidad más elevada. Su túnica azul sobre el vestido rojo simboliza las pasiones controladas por la espiritualidad. El águila de su escudo simboliza el alma purificada y la corona el poder.

La Emperatriz es una mujer inteligente que conoce su poder y su autoridad, pero la reflexión domina la acción y, por ello, está inmóvil y tranquila, y usará ese poder en el momento oportuno.

SIGNIFICADO EN POSICIÓN NORMAL

La Emperatriz representa a la mujer en términos generales: influencia femenina, fertilidad, maternidad, hijos, madre, esposa, hermana, matrimonio, atención a lo cotidiano.

Puede ser símbolo de evolución, progreso, mejoría y riqueza material, o la mujer de negocios decidida e intuitiva. Es la fertilidad como resultado de la inteligencia, la acción y la intuición.

En síntesis: inteligencia, comprensión, acción, fecundidad, solución de problemas, logros, riquezas, abundancia, decisión, acción, poder material, estabilidad, distinción, elegancia, amabilidad, dominio del espíritu, lealtad.

Zodiac dijo...

La brujería hace compañeros mas extraños que los que hacen los politicos

Fátima Vila dijo...

compañeros de aquelarre...