domingo, 27 de mayo de 2007

La promesa


-Mamá no te vayas.
-No cariño. Estaré aquí toda la noche. Verás que no vuelves a tener miedo. Mamá pelea con la oscuridad hasta que te hagas valiente.
El niño sonrió vencido por el sueño y cayó dormido mientras su madre le deslizaba la mano por la frente, sudada y ardiendo. A los pocos segundos, la mujer comprobó el ritmo de su respiración y apagó suavemente la luz de la mesita antes de salir del cuarto.
Mientras recorría el pasillo hacia la sala de estar, oyendo al fondo el run run de la televisión, las voces acompasadas del reality del momento, se dio cuenta que allí, sin planteárselo, hacía apenas unos minutos, le había contado la primera mentira.

7 comentarios:

Microalgo dijo...

Y lo que le queda.

Me ha gustado leer ese relato como microcuento hiperbreve. No desmerece de los que haya leído.

yo marco el minuto dijo...

tan real como la vida misma... pero lo bueno, que ese abanico de mentiras hace que nos enfrentemos a la realidad durante la infancia, y de ahi surgen los recursos mentales para hacerles frente. Se que suena muy pedagógico, pero así es como nos hacemos fuertes...a los niños que no les mienten nunca en casa, cuando se hacen mayores y se enfrentan a todos los problemas d ela vida cotidiana, tienen un nivel muy bajo de afrontamiento a situaciones dificiles y estresantes...
aunque creo que nunca les perdonare a mis padres tantos años intentandome convencer que los reyes existian...vaya chasco

Anónimo dijo...

Dicen que sin las mentiras diarias, sería imposible convivir y soportar e l día a día...

Y el aprendizaje, desgraciadamente también nos tiene que introducir en esto. Cuestión de supervivencia.

Por cierto... y esa foto tan bonita?

J

Anónimo dijo...

La verdad es una medicina que se da a los niños lentamente, mezclada con el zumo dulce de las fantasías. Esa madre no decía una mentira, decía lo que el crío necesitaba. Ya tendrá tiempo de ir asumiendo poco a poco la "verdad".

Antoñín

El misionero dijo...

Mentira es tan mentira como mentira es verdad. La primera mentira es el vocabulario, no lo olvides. Porque también es mentira. Te lo digo de verdad

Fátima Vila dijo...

Algún día te contaré la metáfora de la verdad y la lámpara de discoteca...

Luis dijo...

Con haber dicho me quedare contigo hasta que te hayas dormido...