martes, 8 de abril de 2008

Yo me relamo, tú te relames...

Porque hace mucho tiempo que superé el complejo judeocristiano, porque no tengo demasiado claro que los malos siempre reciban su merecido, a veces me dejo ir en perversas imágenes en las que, como en tabla románica, los malhechores arden en enormes ollas con los brazos extendidos…
Entonces, cuando imagino deliciosos mundos en los que los que la gente indeseable recibe escarnio público, me doy cuenta del extraordinario placer de ser una víbora. Aunque la vida real nunca permita semejantes catarsis, aunque nadie les descubra el pastel, aunque la industria cultural me confunda con su falsa remesa de finales justos; en esos instantes, dibujando imágenes malvadas, saboreo el tremendo placer del momento finito.
Ellos no tendrán su merecido pero yo me he deleitado imaginándolo y me he relamido. He disfrutado siendo mala, malísima, todo lo mala que puedo. Sin complejos, miedos o falsas moralinas. Siendo mala como quien se quita el estrés corriendo, siendo mala como un consuelo.
Al fin y al cabo, ellos son la prueba de que no pasa nada.



Mala
Mala porque no me quieres
mala porque no me tocas
mala porque tienes boca
mala cuando te conviene

mala como la mentira
el mal aliento y el estreñimiento
mala como la censura
como rata pelona en la basura

mala como la miseria
como foto de licencia
mala como firma de santa
como pergarle a la nana

mala como la triquina
mala mala y asesina
mala como las arañas
mala y con todas las mañas

mala como el orden
la decencia
como la bueno conciencia
mala por donde me miren
mala como una endodoncia

mala como clavo chato
mala como pelicula checa
mala como caldo frio
mala como fin de siglo

mala como la triquina
mala mala y argentina
mala como las arañas
mala y con todas las mañas

mala como el orden
la decencia
como la buena conciencia
mala por donde me miren
mala como una endodoncia

mala como clavo chato
mala como pelicula checa
mala como caldo frio
mala como fin de siglo

mala por naturaleza
de los pies a la cabeza
mala mala mala mala

pero que bonita chingaos'


... Tenia que ser cantante ópera
Susana Zabaleta

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Qué quieres, ser mala??? No te lo crees ni tu!!

Menuda cruella de vil serías, dejando escapar a todos los dalmatitas…

Catalino.

Anónimo dijo...

Se dice que muchos de nuestros mejores momentos se dan en la ensoñación de cuando acabamos de acostarnos, cuando planeamos cada una de nuestras amarillas venganzas con final negro. Menos mal que se disuelven en nuestra materia gris al ser engullidos por los sueños rosas convirtiéndonos de nuevo en blancas almas al amanecer -de ahí lo de "alba"-. Precioso el vestido rojo de la cantante, aunque con tanta desgracia en la letra más le valía haberla interpretado en un azul... perdón... un blues.

Antoñín

Fátima Vila dijo...

una rectifica y limpia la sangre... Anabelita mía, no tengo la autoestima para asumir tanto... jeje

Isaac dijo...

Ya sabía yo que bajo esa capa...

Muchas gracias por ese link tan resalao!