lunes, 9 de abril de 2007

Los labios rojos


Él: No sabía si sería capaz de reconocerte. Hacía tanto tiempo… Sólo sabía que llevarías los labios muy rojos.
Ella sonrió y batió las pestañas. Respiró despacio y echó la cabeza a un lado.
Él: No me equivocaba.
Nunca más volvió a perderla. A partir de entonces, la encontró entre los colores del Pantone, en las latas de cola, las flores del balcón, los bordes de la agenda telefónica, las fresas, las rosas de plástico y las auténticas, los esmaltes de uñas, los rotuladores de la oficina, los autobuses de línea, las sillas del restaurante y los sillones del teatro. La vio en las cerezas y en ciertos zapatos de tacón, en las cajas de cereales y en las portadas de los discos, en las señales de tráfico, en las bufandas, en ciertos atardeceres y en las manzanas. En la sangre. En la furia y en el pudor. Acodada, sin querer, tras los arrugados pétalos de las amapolas, en ciertas proclamas revolucionarias, en la ropa de los cardenales y en los sex shops. En algunos labios, pero no en todos.


Feliz cumpleaños...

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Que bonitoooo...!!!! Tengo el alma arrebolada, grana, tan roja como la manzana de blancanieves...
Gracias mil

coronada dijo...

Quiero leerte este poema rojo
fraguado con deseo incandescente,
que abrasa hasta el papel cuando lo anoto
de tanto consentir lo que consiente.

J.A. DORÉ

hermanastra dijo...

Muy bonito. ¿Conoces este poema de Amalia Bautista?

IDA Y VUELTA

Cuando nos dirigimos al amor
todos vamos ardiendo.
Llevamos amapolas en los labios
y una chispa de fuego en la mirada.
Sentimos que la sangre
nos golpea las sienes, las ingles, las muñecas.
Damos y recibimos rosas rojas
y rojo es el espejo de la alcoba en penumbra.

Cuando volvemos del amor, marchitos,
rechazados, culpables
o simplemente absurdos,
regresamos muy pálidos, muy fríos.
Con los ojos en blanco, más canas y la cifra de leucocitos por las nubes, somos un esqueleto y su derrota.

Pero seguimos yendo.

Coronada dijo...

Mmmmm... interesante.

jorge dijo...

Fatimiti he perdido el movil cielo, mandame tu numero o hazmelo saber en rojo o con una ramo de flores, una carta postal o contrata una avioneta para que deje una sonrisa con tu numero y yo sepa na mas mirar que ese numero es inequivoco,, besitos.

Phanfarl dijo...

esto no tiene nada que ver con tu post, pero es que... ¿tú como haces para que la foto de perfil no se te vaya al mundo oscuro cada dos días?

Fátima Vila dijo...

jajajaja... con lo de la foto me ayudó un amigo, un blogero de melena rubia... la alojó en un servidor de nosedónde... Está al otro lado del atlántico pero en cuanto vuelva, tendré la respuesta... espero que, entonces, no te camufles tras el pelo. Un beso linda...