viernes, 20 de febrero de 2009

Ajuste de cuentas

-Estar juntas... de lo mejorcito que me ha pasado en mucho tiempo. ¿Quién me lo iba a decir hace diez años?
-Con las miradas de odio que me echabas.
-¿Te dabas cuenta? Bueno, es que me habías quitado al rollete...
-Ya.
-Ah, por cierto... Muchas gracias.
-De nada mujer...


Las mujeres, que tenemos que decirlo todo. A cambio, un par de cervezas para celebrarlo.

miércoles, 18 de febrero de 2009

Melodía de la semana

Lo llevaba en el dedo y es fino, minúsculo. Hoy he conocido a una nueva colaboradora de sonrisa grande y devoción por la moda y, con ella, al último ingenio de la factoría de princesas perfectas de Dior, un anillo que debió salir el año pasado cuando yo cuadraba números, multiplicaba las horas, tomaba nolotiles e ignoraba más de un número de aquella suscripción al Vogue que, como los amores de verano, duró demasiado poco. Es una sortija Oui que no pienso reproducir en esta entrada por el fino dolor de tener que verla cada vez que entre en mi portal. Con un diamante pequeño y unas líneas perfectas, deliciosa.
Después de haberle prometido a mi amiga que si me toca la apuesta semanal a las loterías del Estado nos compramos una -por muy de pedida que sea-, ya estoy deseando que Ana vuelva con el bolsón de material de showrooms para vérselo otra vez. Es tan mono, tan chic, tan "oui, oui, oui"...
Y, claro, como a una el entusiasmo frívolo se le mezcla con el macarrismo, pues no dejo de pensar en Los Ronaldos.

Hasta que digas, sí, sí, sí...

Mmmmm...

martes, 17 de febrero de 2009

La despedida

Ella: ¿No sientes pena porque me vaya?
Él: Mujer, si sólo son unos días...

Ella sonrió con un mohín y le abrazó mientras exhalaba un suspiro. Solía, desde niña, dejarse invadir por inexplicables accesos de melancolía. Levantó la mano para mostrar la tarjeta de embarque y enfiló el camino hacia el control de equipajes. Antes de que se perdiera entre el resto de pasajeros, él sufrió un calambre casi imperceptible. Sintió de repente, como un latido, que una fibra dolorosa, transparente y líquida, se quebraba con la despedida. Sintió el escalofrío húmedo de un cierto vacío, la carne agotada por los adioses, el abismo de las promesas y las decepciones, los segundos eternos, un batir oscuro a las puertas del deseo. Se sintió débil, herido, dividido. Confuso, prefirió pensar que era sólo un espejismo, una cesión a la nostalgia. No se dejó ceder ni un segundo, se dio la vuelta y apretó el paso. Ella, detenida, esperaba el gesto, la respuesta, la desidia. Le reconoció indolente, se reconoció vacía. Pensó entonces, como un relámpago, que había llegado la hora, el tiempo de sentir y ser sentida. Aquella despedida, lo tuvo claro, iba a ser la última.

lunes, 16 de febrero de 2009

Señales

Tu brujo te recomienda un libro que te abre la posibilidad de reencarnarte...
Tu novio se presenta con una fábula de peces que se automotivan...
Tu amiga te envía por correo un manual sobre el equilibrio...
Tu amigo te regala espiritualidad por tus 29 años...
Tu compi te recomienda mirarte las zonas erróneas...
Tu presupuesto en la estación sólo da para novela rosa y títulos de autoayuda...

Y un encantador chico calzado con gorra ladeada y victorias rosas se te dirige:
-Disculpe señora, ¿usted tampoco tiene número de asiento en el billete?
[atentos a cuán cruel puede ser una cursiva]

¿Es posible que una sola, así sin destrucción colectiva, trompetas y mares sangrientos, se aproxime unánimemente hacia el Apocalipsis?

Me hago mayor... grrr...

Si no me consuelo...

Claro... se ha notado que yo no estaba allí.
sniff, sniff...

viernes, 13 de febrero de 2009

Chutazo colectivo


-Mira, antes de hacer una tontería, voy a tomarme las flores de Bach.
-¿Las flores de qué?
-"Alivia y reconforta. Utilizar en caso de inquietud y en periodos difíciles".
-Ahh... pues entonces las necesitamos todas.
-Pues hala, a abrir la boca. Decid "A"...

Aaaaaaaaaa...

jueves, 12 de febrero de 2009

Perversiones diversas

Quiero esta muñeca...


Alfred Hitchcock's 'The Birds' Barbie, 2008

mis obsesiones infantiles y sus secretos

jueves, 5 de febrero de 2009

El tornado que no llegó...

Entre tornado y tornado, perlitas y perlitas...

Junto a la chirigotera imagen de nuestra alcaldesa "al frente de la operación", creo que los comentarios al pie de las noticias, han sido lo mejor de la tarde más soleada de la semana...

Tremendo...

martes, 3 de febrero de 2009

jueves, 22 de enero de 2009

Melodía de la semana



Cuando amas las ciudades se descubren cálidas y mullidas, las calles y rincones adquieren significados insólitos y el escorzo de una plaza puede erizarte el corazón.

Cuando amas su espacio se vuelve radiante, magnífico... Sólo porque él vive allí...



On the Street where you live
I have often walked down this street before
But the pavement always stayed beneath my feet before
All at once am I several stories high
Knowing I'm on the street where you live

Are there lilac trees in the heart of town
Can you hear a lark in any other part of town
Does enchantment pour out of every door
No, it's just on the street where you live

And oh, the towering feeling
Just to know somehow you are near
The over powering feeling
That any second you may suddenly appear

People stop and stare. They don't bother me
For there's no-where else on earth that I would rather be
Let the time go by; I won't care if I
Can be here on the street where you live
Can be here on the street where you live
Can be here on the street where you live

Frederick Loewe y Alan Jay Lerner

My Fair Lady


Bueno, no tiene el magnetismo cultureta del Profesor Higgins pero es que esta canción me encanta y este pretendiente me resulta tan... entrañable...

La herencia ancestral

Supongo que una fagocita demasiado pienso sentimental como para que a ciertas alturas de la película -esas alturas en las que salen las primeras líneas de expresión, empiezas a descreer que las cosas mejoren y todo el mundo comienza a hacer bromas con las fórmulas de cocción del arroz- sea capaz de pensar por su cuenta. Si todos los finales felices terminan con un beso en el Empire State y una casa con perro y niños, no es raro que a una le cuesta trabajo adaptar tales categorías cinematográficas a su prosaica vida de superviviente. Una cree que, al final, "las cosas se arreglarán", "los malos la cascarán", "el chico guapo se quedará con la fea simpática", y "alguien encontrarás que te dé lo que tú necesitas". Alguien que dibuje y coloree esa vida idílica de casa adosada, trabajo maravillosamente pagado, cuenta en la boutique pija y encantadores bebés que, en tus brumas mentales, no se hacen caca ni pipí.

La basura cultural de este mundo adorador de ídolos -a la tele me remito- termina por establecer perversas categorías mentales que, como si de vallas para el ganado se tratara, conducen tus acciones y tu pensamiento hacia ese happy end que alguien te ha escrito en sangre que mereces tener. O mejor, dicho, que alguien ha escrito en sangre que es la única forma de happy end.
Así las cosas, una puede tener un trabajo estimulante, una vida rica en actos sociales, una librería interesantísima, un instinto maternal propio de loba romana, una conexión wifi y un armario envidiable y echar de menos "la protección" de un señor X que imaginamos capaz de cubrir todos nuestros vacíos. Aunque ya los tengamos cubiertos.

"Oh... desgracia. Oh... incomprensión. Todo el mundo ve que mi vida es fantástica pero a mí... me falta algo". Me falta que algo cuaje con ese maromo al que jamás hubiera echado la mano encima de haber tenido 15 años menos pero que hoy -por el mágico efecto de nuestra hipoteca ancestral- resulta más guapo, más limpio, más suave, mejor. "¿Cómo puede estar con aquel tío?", se preguntan algunos cuando ven salir de la Iglesia a la extraña pareja formada por la jueza cultureta y el comercial de piensos fanático del F. C. Deportivo Pan con Migotes. Los más románticos miran al vacío y sueñan con la utopía anarca de la no cultura: "hay algo más allá que nos conecta como seres vivos..."

Ja... piensa una cuando sabe que el intimo mundo interior de cada uno no tiene puertas de conexión. Cuando sabe que no se trata de aficiones distintas, sino de distintas formas de mirar el mundo, distintas aspiraciones, admiraciones y hasta ritmos sexuales, distintas razones que te hacen latir el corazón... Distintos mundos que se vuelven uno cuando se cuenta, por fin, con un pedazo de carne que convertir en nuestro happy end, que convertir en padre, compañero de cenas y razón para sentir, muchas décadas de lucha de género en la cuneta, que por fin eres una mujer completa.

Completa aunque te estremezcas más hablando por teléfono con tu mejor amigo que cruzando en crucero el mundo con él, completa aunque tu lista de amantes se alargue hasta el infinito, completa aunque sientas cierta vergüenza de su afición a las camisetas sintéticas del equipo local. Aunque te sientas incomprendida, vacía, estafada por esta peli en la que -caray- no ganan los buenos ni tampoco devuelven la entrada.
Completa aunque a los cincuenta descubras que tal vez hubieras estado mucho mejor sola.

Herencia ancestral, estructuras de género. Basura cultural para hacernos más vulnerables, más dependientes, en definitiva, más pequeñas.

martes, 20 de enero de 2009

Frases célebres

Chapa: "En Francia para trabajar, hay que hablar francés; en Cataluña para trabajar, hay que hablar catalán y en Cádiz para trabajar, hay que tener enchufe. Cada uno con su idiosincrasia..."

lunes, 5 de enero de 2009

El hombre palanca

La palanca es una máquina simple -rudimentaria y prehistórica- perfecta para multiplicar la fuerza. El miedo a la soledad -al fracaso, al envejecimiento- es una plaga virulenta muy propia del siglo veintiuno. Ambos ingenios se complementan en un concepto que, cada vez con más insistencia, se produce entre los grupos sociales que me circundan. La expresión Hombre Palanca -de nuevo aviso su capacidad para denotar versiones femeninas- sirve para denominar a aquel ser que, como el mecanismo P x dp = R x dr, sirve para aplicar y concentrar nuestra fuerza en el levantamiento -y con él, expulsión- de un cuerpo demasiado pesado como para desplazarlo con un empujoncito.
El cuerpo demasiado pesado es normalmente una relación más o menos consolidada. Un proyecto de vida naufragado a costa de postergaciones, egoísmos y mentiras piadosas que hace mucho tiempo que va a la deriva sin que nadie haya tenido narices de hablar del tema. El Hombre Palanca -el Ser Palanca para ser políticamente correctos- aparece en forma de encantador compañero de trabajo, parlanchín partenaire de estudios, amigo de un amigo presentado en una cena o vecino amable que te pregunta que tal mientras te sujeta la puerta.
El hombre palanca suele estar soltero, sin compromiso, suele disfrutar de las mieles de una independencia casi hollywoodiense y encarnar todo un catálogo de actividades más o menos intelectuales, más o menos deportivas, más o menos sociales, con las que la individua emparejada siente, de repente, una profunda y ancestral empatía. "¿Coleccionas sellos? Me encanta". "¿Eres un especialista en las migraciones de aves del norte de Europa? Jo... cómo he tardado taaanto tiempo en conocerte".
Debido a la fuerza ejercida por el punto de apoyo, también llamado fulcro, el ser que hasta entonces había compartido tus suspiros se convierte a partir de ese momento en un individuo devaluado y devaluante, cuyos hobbies son ridículos, cuya conversación resulta aburrida y su barriguita un cúmulo de lípidos absolutamente ajenos. Mientras las conversaciones se alargan con El Hombre Palanca y los mensajes al móvil multiplican tu factura, la fuerza aplicada va aligerando el peso de aquella decisión tan radical, de aquel corte por lo sano que semanas antes te hacía temblar las piernas.
Y como el peso es ligero, ligerísimo, el desplazado no vale nada, y como se tiene El Hombre Palanca para tomarlo del brazo y no sentirse deshermanada, las cosas ocurren de manera turbadoramente natural, extraordinariamente rápida.
Al menos, para una de las partes.
"Sí, lo hemos dejado, de mutuo acuerdo. ¿Con EHP? Bueno... no... es un amigo... pero nada serio..." Mentira. Estudios científicos que no sé si se han hecho, confirman que en la mayoría de los casos el agente expulsor, aquel que aplicó la fuerza a la palanca y le dio al tipo su número de móvil sabiendo perfectamente la verdadera intención, sólo quiere sustituir un peso por otro.
Si tiene suerte, la siguiente expulsión es rápida e indolora, deja espacio para la construcción personal, el cultivo de las artes, la juerga y la independencia. Si no, empiezan los problemas. Es entonces cuando en la relación recién estrenada resuenan los chirridos, los desajustes, los desórdenes. Los efectos colaterales de intentar adaptar un cuerpo al molde dejado por otro. La cosecha anémica de quién no se atrevió a dejar el corazón en barbecho.
Empieza -salvo en misteriosos casos de perfecto acoplamiento- la crisis estructural de un modelo de relaciones habitualmente coronadas con matrimonio, hijos y cuernos a los cuarenta. Relaciones forzadas que aseguran compañía durante la cena, descuentos en el cine, acompañantes en bodas y viajes y otras muchas versiones del amor a duras penas. ¿A te que suenan?

miércoles, 31 de diciembre de 2008

Desafío digital

Como yo misma me he encargado de propagar por el facebook mi Navidad terminó con una semimutilación de mi dedo izquierdo. Un super mini cooper que me las tenía guardadas desde que me dio por insinuar que era "un poco mariquita" se ensañó con mi falange hasta convertirla en un fotograma de la autopsia de Laura Palmer. Desde ese momento varias preguntas azotan mi ya de por sí dura existencia: 1º- Si me desmayo con esto, ¿seré capaz de soportar las contracciones de un parto?, 2º- ¿Perderé la uña? 3º- ¿Sería contraproducente estrenar mi nuevo esmalte? 4º- ¿Recuperaré la sensiblidad y la temperatura? 5º- Pasar por una experiencia tan traumática, ¿me hará más dura?
Y sexta y más importante: ¿Desarrollaré como si fuera un personaje de Héroes alguna habilidad desconocida para pelar y comer esta noche gambas y patas rusas?

Mi tiempo se acaba y el dedo responde con dificultad... grrrrr....

viernes, 26 de diciembre de 2008

La movida madrileña, el derecho de la mujer y los cinco muñecos

A veces, una quisiera tener la chispa, el ingenio y el salero para escribir un post taaaaan bueno...
Una lástima que, cesiones para el humor negro aparte, no pueda quitarme el amargo regustillo del miedo: Chica, esta gente habla en serio.

miércoles, 24 de diciembre de 2008

Frases célebres

Antonio: "Espero llegar más despierto al 009, creo que este dígito tiene licencia para amar"

mmmmm.... ojalá...

lunes, 22 de diciembre de 2008

La táctica del cordero y el menú de las arañas

Muchas décadas de lucha por la igualdad femenina después, las mujeres seguimos arrastrando la atávica costumbre de ser madres, enfermeras, psicólogas , brujas, expertas cortesanas, adivinadoras de la fortuna y resucitadoras varias. Todas, alguna vez, tuvimos un episodio de "Suproblemaesquenadielehaqueridocomolequieroyo" o "enrealidadsóloyosélomuchísimoquevale" o "aypobrecito, aypobrecito". Cómo buscadoras de oro, como buscadoras de tendencias o coolhunters -un trabajo que ahora, mira por dónde, está muy de moda- vamos por el mundo a la caza y captura del ejemplar más desvalido, del más necesitado, el que aglutine más problemas o resulte más tóxico emocionalmente hablando. A la caza, en definitiva, del cordero degollado. Como un mandato divino, como un estúpido reto.
"Sí, Manolito será muy bueno y muy santo, será limpio y cocinilla, tendrá formación de género, adorará la poesía, admirará a Virginia Wolf y respetará religiosamente el reciclaje, pero es que... me resulta taaaaan aburrido..."
Aunque las hay que aprenden a tiempo -Hombre de mediana edad adorador de su madre/esquivador del compromiso=Uy... tú no me convienes-, el número de mujeres adictas a ir salvando vidas y rescatando corderos se repite en todos los países y todas las sociedades. Parece innato a un género al que desde muy pequeñas le enchufaron la bata de enfermera, la tiza de maestra, la cocinita o el bebé de plástico.
Hace un par de días, leía en una muy cuestionable revista científica cedida amablemente por Spanair que hay un tipo de arañas macho que se hacen los muertos para provocar la curiosidad de ellas y, acto seguido, trincarlas vilmente para el apareamiento. Qué decepción... Cuánto daba yo por un mundo animal en el que -como en la alta sociedad- destacan siempre los de mejores plumajes, los más grandecitos, los que bailan mejor, tienen mejores coches o más largo el pico... Cuánto daba yo por las arañas... tan arpías y tan listas ellas... Pues no.
Los muy canallas de los araños se echan al suelo con expresión victimista -si es que la mímica cabe en el universo gestual de este tipo de invertebrados- propiciando que la hembra se acerque para pillarle desprevenida y hacerles, no sé, pues unos 400 o 500 niños... La verdad es que no me fiaría demasiado de la competencia científica de mis cifras.
Sólo me queda el consuelo de que otra especie más baqueteda, más dura y más herida, ha dado la vuelta al sistema devorando al macho tras el coito en plan Mantis Religiosa.

"¿Pero cómo que dices que te vas? Si no eras nada antes de que yo te conociera..."

Ñam.

Paradojas

No todos pierden, cuando la economía familiar de la mayoría roza el desastre...

jueves, 18 de diciembre de 2008

Frases célebres

María: "Hacer didáctica emocional cansa. De tanto meterte y sacarte las tripas para mostrar lo que sientes terminas destrozada".

miércoles, 17 de diciembre de 2008

Melodía de la semana

Me hiciste un regalo,
y yo tardé unos días en abrirlo...



Enero en la playa
Y tu piel es blanca, como esta mañana de enero,
demasiado hermosa como para ir a trabajar.
Y, sin pestañear, hablamos con la jefa, un cuento chino,
y, como niños, nos volvemos a acostar.
Se supone que debía ser fácil, ¿tienes frío?,
pero a veces lo hago un poco difícil, perdón.
Suerte que tú ríes y no te enfadas
porque eres más lista y menos egoísta que yo.
¿Todavía tienes frío? Bueno,
cierra los ojos un minuto que te llevo a un lugar.

Imagina una calita, yo te sirvo una clara.
Es verano y luce el sol, es la costa catalana.
Y estamos tranquilos, como anestesiados,
después del gazpacho nos quedamos dormidos
mirando el Tour de Francia en la típica etapa
donde Lance gana imponiéndose al sprint
con un segundo de ventaja en el último suspiro,
colgándose a sus hombros el maillot amarillo.
De nuevo al chiringuito, un bañito,
helado de pistacho y partida al futbolín.
Lanzamos unos frisbis, jugamos a las cartas
y acabamos cenando sardinas y ensalada.
Bebemos, dorados. Hablamos, callados.
La luna, la sal, tus labios mojados.
Me entra la sed y pido una copa
y España se queda en cuartos en la Eurocopa.

Pero nos da igual, hoy ganaremos el Mundial.
Subimos a casa, hacemos el amor
y sudamos tanto que nos deshidratamos.
El tiempo se para, el aire no corre.
Mosquitos volando y grillos cantando,
y tú a mi lado, muriendo de sueño.
Cansada, contenta, me pides un cuento,
y yo te lo cuento, más bien me lo invento.
Te explico que un niño cruzó el universo
montado en un burro con alas de plata,
buscando una estrella llamada Renata que bailaba salsa
con un asteroide llamado Julián Rodríguez de Malta.
Malvado, engreído, traidor, forajido,
conocido bandido en la Vía Láctea
por vender estrellas independientes
a multinacionales semiespaciales. Y te duermes.

Vivan las noches, el sol, la sal en tus labios.
Vivan las noches, el sol, la sal en tus labios.
Vivan las noches, el sol, la sal en tus labios.
Vivan las noches, el sol, la sal en tus labios.
Vivan las noches, el sol, la sal en tus labios.
Vivan las noches, el sol, la sal en tus labios.

Al principio, como siempre, dormimos abrazados,
y cuando ya suspiras me retiro a mi espacio.
Me gusta dormir solo a tu lado
de la cama, esta cama, hoy repleta de mantas,
en esta mañana fría, fría, fría,
congelada, congelada.

Facto Delafé

Quererse


-No sé cómo quererte.
-Quiéreme cómo tú quieras.
Ella cerró los ojos y sintió palpitar el silencio, el vacío de las respuestas que no hacen falta. Por le hilo del teléfono caminaban dejando huellas moradas las tardes de la infancia, los sueños rotos, la utopía frágil de creernos invencibles. Desfilaban las lágrimas del primer amor y la esperanza de las caricias. Desfilaban dientes apretados, trucos para sobrevivir. Desfilaba la vida que era y la que pudo ser, un desordenado amasijos de espejos, un secreto heredado, varias bofetadas y mariposas de colores de las que viven en la barriga. Desfilaban las máscaras y las mentiras piadosas, las puertas falsas, las corazas. Los pecados ajenos y los propios, los errores de los padres, del mundo. Caminaba un abrazo envolvente, el sexo y el pálpito. El miedo, dejando sobresalir su cabeza por encima del resto. Un amargor de hombres y mujeres secuestrados. Eran los pequeños fracasos y los grandes éxitos. Era el amor inmenso, era la belleza serena del sueño. Quererlo a él, era quererlos a todos, era saberse perdidos, imperfectos. Era abrirse camino, torpemente, por aquella muchedumbre propia y ajena. Era llegar agotada y rozar su mano caliente, escapar un instante del desastre, y respirar, salvados.


Ilustración: The Red Ribbon, Simona Cordero

jueves, 4 de diciembre de 2008

Mi candidatura

Este es sin duda un país de misterios. Junto al niño de Somosierra y las caras de Vélmez, el enigma del blindaje del incompetente es otra de las lagunas negras de mi historia emo.. digo nacional. Olisqueo a un lado y a otro y sigo viendo a los mismos, con sus cagadas de empresa, con sus grandes sueldos, con su reuniones de horas y sus diarreas mentales nuevas. Plan de Empresa Más Idiota Todavía, Menos Responsabilidades Todavía. Siempre sorprendiendo. No importa, pagan otros y si la cagamos nos montamos un business weekend en un Spa y nos comemos un poquito... la olla (cómo diría el Señor Lobo). Los veo a ellos y a los micuitbecarios recién llegados para ocupar la plaza de un empleado de boca o cabeza amenazante.
Van saliendo en filita india los peones del desastre y ellos siguen ahí, mirando desde la barrera, manejando dinero que no es suyo con la seguridad de una clausula que perpetúa imbéciles como si este país fuera una especie de ONG Para la Protección de los Cerebros Blandos.
Mmmmm... agridulce país de la casera con tinto, de las contradicciones. En el que siempre pagan los mismos.

Evidentemente, mi candidatura para el 3.000.000 no hubiera sido José Luis.

Frases célebres

Yolanda: "Anda nena, ve duchándote tú mientras tu hermana llora".

lunes, 1 de diciembre de 2008

Vocaciones


-Anda nena cuenta, ¿qué te gustaría ser de mayor?
-Sirena, peluquera o ginecóloga.

Después me dio la vena de hacerme periodista... Las cosas...




Sin duda, ésta sería mi tarta soñada.