"Hay muchas cosas que no puedo decir a nadie, casi todas se refieren a las matemáticas". Carlos Edmundo de Ory
martes, 28 de abril de 2009
Tener la última palabra
No podemos escapar de ella, no podemos ignorarla porque está ahí, como ese pecadillo de juventud que nos persigue, como el primer amor que se esfuma dejándonos a merced del platonismo, como esas palabras mágicas que no dijimos a tiempo y que nos separaron de alguien para siempre. Ella planea sobre nosotros y juega a esconderse para que la olvidemos. Nos da regalos: instantes de plenitud, aromas de bebés nuevos, orgasmos, caricias. Esperanzas de eternidad que nublan la consciencia y el entendimiento. Tanto, que la mayoría de las veces, cuando reaparece, nos encuentra desnudos, indefensos, muertos de miedo. Esta mañana me ha erizado la piel comprobar cómo la única manera de escapar a su juego es mirarla de frente, hablarle a los ojos, nombrarla y arrebatarle su velo de palabra maldita. Javier Ortiz se fue esta madrugada y ha dejado escrito su obituario, entre tierno y cómico, cualquier cosa menos resignado. Él ha sabido ser el último en tener la palabra, reírse un poco de ella, quitarle el velo y nombrarla. No dejar que otros dijeran lo que podía escribir él mismo. Estás ahí y te espero. La muerte.
jueves, 23 de abril de 2009
miércoles, 22 de abril de 2009
lunes, 20 de abril de 2009
El pacto
–Sólo te digo lo que pienso.–Pues te agradecía que fueras un poco hipócrita. Nadie dice lo que piensa, todos mentimos un poco para aguantarnos los unos a los otros.
A partir de aquel momento iniciaron un muy feliz ascenso vital por los caminos del matrimonio, la familia y el estatus social. Recorrieron el mundo en viajes veraniegos, se fotografiaron frente a los principales monumentos internacionales, cambiaron varias veces el mobiliario de su casa, nombraron a sus hijos con nombres de parientes fallecidos, se mudaron de casa y destinaron un porcentaje de sus ingresos a organizaciones no gubernamentales. Cuidaron de sí mismos durante las gripes, apendicitis y otras enfermedades, ahorraron para un buen coche, redujeron la hipoteca, les premiaron -uno primero, el otro más tarde- con un ascenso. En el ocaso de sus vidas, tan perfectas y deliciosamente neutras, pudieron comprobar los beneficios de aquel pacto. Se dieron cuenta de que sus otroras malidicentes ingenios se habían desactivado y que, verdaderamente, habían encontrado una receta cercana a la felicidad. Una que, en medidas estratégicas y sin llegar completamente a abrazarla, rozaba indecentemente la mentira.
martes, 14 de abril de 2009
lunes, 13 de abril de 2009
miércoles, 8 de abril de 2009
Vuelven las gafas
J. siempre dice que lo que más le revienta de que le manden a hacer cosas es precisamente eso: que le manden. A mí, con mi complejo de perro de Paulov siempre dispuesto a babear por el hueso de turno, me resulta difícil de entender tal rebeldía que indirectamente también me revienta cuando mi tendencia al mangoneo y su adicción alnoporsistema chocan en un chispazo de malas pulgas.Es curioso que una pueda ser mandona y fordista a mezclas iguales, que pueda andar manejando los factores y elementos como si de mi casita de muñecas se tratara y al mismo tiempo necesite, ansíe, ser una pieza más de la cadena de montaje, recibir órdenes, tener ciertos compromisos que ayuden a marcar el ritmo.
Hoy me acuerdo de su rebeldía sin causa al calzarme por primera vez mis nuevas gafas graduadas para mi residual astigmatismo. Una dolencia que no quedó eliminada en la intervención quirúgica que, creía, me había librado para siempre de las gafas y que hoy se revela molesta a la hora de conducir por las noches.
Desde hoy, bueno, técnicamente desde ayer, vuelvo a lucir gafas para "ciertas ocasiones", lo cuál me suma a la nómina de fashionvictimistas que juegan a ponérselas y quitárselas de acuerdo con la ocasión. Toca velada de cineforum con los amigos culturetas. Me las pongo. Toca feria de pueblo con las amigas golfas. Se quedan en casa.
Después de pasarlo taaaan mal por ser una miope de ojos achicados, hoy alucino siendo una más de la que pueden elegir llevar montura o no. Y vivo con auténtica delicia el presumir con mis gafaspasta de las que, si la ocasión lo mereciera, podría prescindir.
Así que, vale, lo reconozco, no hay sensación que iguale a hacer las cosas por gusto.
martes, 7 de abril de 2009
La euforia
Ella permaneció muda dejando que la frase cayera en el absoluto silencio de aquella noche demasiado calurosa. Él se arrepintió enseguida de haber dejado, otra vez, que su lengua fuera más rápida que su cabeza, de aquella nueva cesión a los impulsos. De haberse pasado con el whisky y con la euforia. Ella permaneció callada mientras acostaba a los niños y terminaba de recoger algunos trastos que habían quedado desordenados antes de salir. A la mañana siguiente, él intentó inútilmente una caricia de sondeo al cruzarse en el pasillo, mientras uno salía y otro entraba en el baño. Por la tarde, pudo comprobar que había dejado algunas camisetas viejas antes de hacer las maletas. Le comentaría, meses después, que aquella frase suspendida en el ambiente había resultado demasiado reveladora, después de meses, años, de toda una vida plagada de inútiles expectativas. Él maquinó una versión que repetir a los otros pero no pudo evitar que le machacara la duda: ¿Y si no lo hubiera dicho?
La imagen: Las maletas de papá, Michael Johansson, 2006
lunes, 6 de abril de 2009
Final feliz
Más allá de cuentos de hadas y cenicientas posmodernas, al final, lo verdaderamente necesario para un final feliz es un chico listo que sepa leer entre líneas. Alguien que intuya lo importante que es tu gato aunque nunca le hagas caso, aunque no tenga nombre y juegues a ignorarlo. Alguien que se empeñe en cuidarte aunque no te haga ninguna falta.
Alguien imperfecto que pueda ver bajo la máscara el miedo que tienes y sepa borrarlo con un beso de película...
Alguien imperfecto que pueda ver bajo la máscara el miedo que tienes y sepa borrarlo con un beso de película...
viernes, 3 de abril de 2009
La importancia de una S
Aunque conocida por mi desorden, mi escasa capacidad para la retentiva social y mi pereza generalizada, la verdad es que acabo de darme cuenta de que soy una persona a quien le preocupan los detalles. Más aún después de haber comprobado, como una revelación, que si se escapa una S al apuntar la dirección de este blog aparece un macabro site de interpretadores de la Biblia que, si bien puede estar más limpio que una patena, tiene toda la pinta de guardar más bacterias informáticas que el despacho de Koch. Una S puede significar muchas cosas. No es lo mismo tener un amante que tener amantes, no se les quiere igual ni se les presta la misma atención y tampoco es lo mismo para que el que tiene un amigo señalarlo a él por encima del resto, que se llaman amigos, pero no son lo mismo. Ya se sabe. La S es importante por su ausencia y al revés, por eso tiene más quien tiene dinero que quien sólo guarda dineros y la política es algo muy complejo mientras que la gente aplica políticas para hacérnosla entender. Bueno, esto no pretende ser un juego lingüístico porque no tengo ni ingenio ni paciencia para construirlo, pero sí una pequeña reflexión sobre porqué hay detalles que, ocurridos o no, pueden cambiarlo todo. Desde las caricias a ciertos tipos de sonrisas, desde una llamada telefónica a diez euros que, en lugar de permanecer doblados en tu monedero, decides gastarte en otra persona que no se lo espera. Los detalles son importantes, y lo son mucho cuando hablamos de tonos de voz, palabras pronunciadas y volúmenes. De la ternura a la crueldad y viceversa.
Por eso, supongo, y a pesar de la pereza y de los días grises e igualitos que se acumulan en nuestros calendarios, las S pueden salvarnos la vida. Ponerlas o quitarlas, como se eliminan los besos cuando el amor va pasando. Ponerlas o quitarlas como se manda un tq en un sms... Ponerlas o quitarlas y elegir entre interpretar la Biblia o colarse en este blog en el que, dicen algunos -qué vergüenza ¿no?- a veces se pueden leer las S de aquello que me está pasando.
Siiii... la imagen es muy ñoña... Estoy blandita.
lunes, 30 de marzo de 2009
Medicinas
Adoro a toooodos los personajes que aparecen en esta secuencia.
Sobre todo al caballero... ¿Nadie le encuentra parecido?
jueves, 26 de marzo de 2009
miércoles, 25 de marzo de 2009
martes, 17 de marzo de 2009
La respuesta
-Te lo prometo.
Pronunció la frase como una bocanada compacta. Los ojos fijos y la barbilla alta. Él la observó pacientemente durante unos segundos que parecieron horas. Percibió el brillante flequillo mecido por el aire de la ventana, las pecas sobre la nariz y los restos de carmín que sobrevivían al incómodo almuerzo preñado de explicaciones y palabras. Se deslizó un instante por la frente en la que empezaban a marcarse las primeras arrugas y se maldijo por haber elegido la puerta, la carta, la opción equivocada. Observó sus pupilas quietas, el gesto suave, el segundo en el que rictus de ella se tornaba en una deliciosa sonrisa confiada. La abrazó y en ese exacto momento notó que la espalda de ella se destensaba. Un pequeño descuido fisiológico, una respuesta instintiva, un imperceptible gesto que le dejaba indefenso, frente a frente con la mentira.
lunes, 16 de marzo de 2009
domingo, 15 de marzo de 2009
Letra para cantar un domingo
Y a última hora no quedaba nada:
ni siquiera las hojas de los árboles
_acacias_, ni el viento de la tarde,
ni la alegría, ni la desesperanza.
La caricia que pudo haber rozado
aquella piel, no se produjo porque
aquella piel no era la tuya,
ni los ojos
que me miraban eran
tus ojos, ni el deseo
-que en otro tiempo hubiera sido
suficiente_
tenía sentido, desviado
del cauce de ti misma.
A última hora había pasado un día,
y al sentirlo hecho sombra, y polvo, y nada,
comprendí que la luz que había llenado
sus horas,
y todas las palabras
que ocuparon mi boca, y los gestos
de mis manos,
y la fatalidad de mis designios,
y las calles que anduve paso a paso,
y el vino que bebí, y la alegría
de saber que existías en el mismo
instante,
no eran sólo el fracaso repetido
del Día del Señor, sino que eran
un día más sin ti:
comprendí con dolor que jamás, nunca
para mí habría domingos ni esperanza
fuera de tu mirada y tu sonrisa,
lejos de tu presencia tibia y clara.
Ángel González
ni siquiera las hojas de los árboles
_acacias_, ni el viento de la tarde,
ni la alegría, ni la desesperanza.
La caricia que pudo haber rozado
aquella piel, no se produjo porque
aquella piel no era la tuya,
ni los ojos
que me miraban eran
tus ojos, ni el deseo
-que en otro tiempo hubiera sido
suficiente_
tenía sentido, desviado
del cauce de ti misma.
A última hora había pasado un día,
y al sentirlo hecho sombra, y polvo, y nada,
comprendí que la luz que había llenado
sus horas,
y todas las palabras
que ocuparon mi boca, y los gestos
de mis manos,
y la fatalidad de mis designios,
y las calles que anduve paso a paso,
y el vino que bebí, y la alegría
de saber que existías en el mismo
instante,
no eran sólo el fracaso repetido
del Día del Señor, sino que eran
un día más sin ti:
comprendí con dolor que jamás, nunca
para mí habría domingos ni esperanza
fuera de tu mirada y tu sonrisa,
lejos de tu presencia tibia y clara.
Ángel González
viernes, 13 de marzo de 2009
Melodías de la semana
Hoy vuelve el revival, las horas de talgo y el frío de marzo. Hoy me he vuelto a levantar con esa quebrada confianza de que algunas cosas hayan sido sólo una pesadilla. Hoy vuelvo a enfilar el bus sorbiendo mocos. Hoy me limpio las lagrimillas destempladas mientras escucho a Mina. Y hoy a un colega se le ocurre enviarme una buena dosis de petardeo. "Temazo: melodía, armonía, letra".
En el fondo, y aunque no pueda decir que como Cyrano tuviera la suerte de preservar el orgullo, a una se le calman las tripas al darse cuenta de que tiene algo extremadamente difícil de arrancar: las ganas de reír.
Y para que me revuelque, C. S. me recuerda toda una oración a la Más que Santísima Tigresa del Oriente:
"Esta mujer me da taaaaaaaanta felicidad", me repite.
¿Y por que no puedes rectificar
Siempre hay un nuevo amanecer
mientras dios te da vida y salud
Aprovecha para ser feliz...
Brinda una sonrisa
Sé más cariñoso
Ponle alegría
Si tu sabes dar amor
entonces serás feliz
Domina tu orgullo
no seas egoísta
sé más admirable...
En el fondo, y aunque no pueda decir que como Cyrano tuviera la suerte de preservar el orgullo, a una se le calman las tripas al darse cuenta de que tiene algo extremadamente difícil de arrancar: las ganas de reír.
Y para que me revuelque, C. S. me recuerda toda una oración a la Más que Santísima Tigresa del Oriente:
"Esta mujer me da taaaaaaaanta felicidad", me repite.
¿Y por que no puedes rectificar
Siempre hay un nuevo amanecer
mientras dios te da vida y salud
Aprovecha para ser feliz...
Brinda una sonrisa
Sé más cariñoso
Ponle alegría
Si tu sabes dar amor
entonces serás feliz
Domina tu orgullo
no seas egoísta
sé más admirable...
jueves, 12 de marzo de 2009
martes, 10 de marzo de 2009
Minucias evolutivas
Uy... de estos conozco yo unos cuantos... ¿Vendrán también un grupo de suecos a estudiarlos? ¿Lo publicarán en Current Biology? ¿Quedarán por el Nahu después de todo el día de estudios de campo?
En serio, entre el nombre tan taaaan Corleone y el retorcimiento premeditado, ¿no me diréis que no se escurren por los vericuetos de la ciencia las teóricas maldades femeninas? Ay... atávicos san benitos de género, quedáis k.o. ante los ataques de inseguridad de cualquier macho dominante...
En serio, entre el nombre tan taaaan Corleone y el retorcimiento premeditado, ¿no me diréis que no se escurren por los vericuetos de la ciencia las teóricas maldades femeninas? Ay... atávicos san benitos de género, quedáis k.o. ante los ataques de inseguridad de cualquier macho dominante...
jueves, 5 de marzo de 2009
De visita
Mi ex solía disculpar mi desmemoria remitiéndose a mis convulsiones vitales. Tu vida ha sufrido muchos cambios, es imposible que recuerdes tantos detalles... blablabla... Mi mejor amigo lo achaca, sin embargo, a mi patológica falta de atención. Yo prefiero la explicación primera que me absuelve y me disculpa y me hace sentir -ya que una no puede evitar sumar la experiencia de situaciones dolorosas- más interesante. Supongo que, más allá de literarias vidas nómadas y cosmopolitas, mi ex se refería al bloqueo mental ante personas que están y desaparecen, a las ciudades fugaces, a las esperanzas que uno tiene y la vida te quita, a los inimaginables regalos que luego te da. A esa incómoda sensación de pertenecer y no a los sitios, de pertenecer y no a las personas.Disquisiciones ultrapersonales aparte, además de la desmemoria, lo malo de no tener patria es que una acaba perdiéndose las mejores y, cuando termina por poner un pie en firme en algún sitio, se da cuenta de que la mayor parte de la gente que te importa ha vivido sus grandes momentos contando contigo pero asumiendo que te perderías la versión extendida. Por eso cuando hace unos días mi amiga PH me ofreció la posibilidad de acompañarla a mirar trajes de novia mi corazón estalló en latidos y mi imaginación saltó de un lado a otro viéndome protagonista de remanidas escenas cinematográficas de cine antidepresivo (esto es, comedia romántica y sucedáneos que acaban bien).
Aunque mi compi de curro no termine de entender mi fascinación por un acto social en el que todo el mundo está contento y todo es gratis (¿quién puede pedir más?), lo cierto es que siempre había soñado con vivir ese momento de acompañante de la protagonista. Sentarme en el sillón reservado para amigas/madres/hermanas/cuñadas de la sala de espejos y emocionarme opinando sobre esteeselmodeloquetepega, queguapaqueestás y, sobre todo, parecesunaprincesa.
Como cuando dormía con María junto a su cama de hospital, como cuando me pidieron hacer de testigo ante un cura o esperaba a Javier junto a la sala de partos de La Salud... A veces, una visita la vida de la gente y se siente, fugazmente, parte de algo. ¿Y qué mejor que de algo bonito, blanco y lleno de sedas y de encajes? Debe ser la edad, una se pone cada vez más ñoña. Era justo como yo esperaba y me hizo taaanta ilusión...
miércoles, 4 de marzo de 2009
martes, 3 de marzo de 2009
Bien vale un sucedáneo...
Como una no puede tener abono y mientras no consigue que le coincida la tarde libre con la conexión a Opera Oberta, se conforma con sucedáneos.
Algunos querrán amargarme la noticia con el siempre propicio debate sobre la experiencia artística y la falsa democratización del arte. Yo, sin embargo, me apunto a pasar de complejos. Me siento tan humildemente conectada, tan global, tan internauta y proletaria...
N'est-ce plus ma voix?, Manon
Jules Massenet
Algunos querrán amargarme la noticia con el siempre propicio debate sobre la experiencia artística y la falsa democratización del arte. Yo, sin embargo, me apunto a pasar de complejos. Me siento tan humildemente conectada, tan global, tan internauta y proletaria...
N'est-ce plus ma voix?, Manon
Jules Massenet
lunes, 2 de marzo de 2009
Melodía de la semana
En esta vida una nunca sabe por dónde van a venir las oportunidades, o al menos, así intenta pensarlo mientras cuenta los minutos para que esa ansiada combinación numérica salga el próximo jueves. Proyecta, Proyecta. De pequeña, y eso que me consideraba bastante feita, siempre soñé con que algún director de cine necesitara alguna protagonista descoordinada, desgarbadilla y sin embargo hiperartista y me descubriera en el súper, camino de la playa o comiéndome un helado enfilando la Calle Ancha. Después de la historia de María Galiana, hace años que decidí no perder la esperanza y confiar en que, ya torradilla, me descubra algún cazatalentos ávido de nuevas caras. Menos mal que el cine europeo mantiene papeles para mayores de cincuenta... Proyecta, Proyecta. Mientras, una hace pinitos junto a Eva y el resto de las niñas vestidas de Cuéntame, al ritmo del tres por cuatro, peluca y gafas glam a la vista. Pero bueno, eso es otra historia.
Mi cabecita pensaba sobre las oportunidades, sobre cómo uno puede recibir los desprecios de la crítica y la industria y luego ser rehabilitado porque, aunque aquellos necios no lo supieran, en realidad, estabas defendiendo un buen tema. Proyecta, Proyecta. Al cantante de country Jace Everett le retiraron su primer disco del mercado por falta de ventas. "Nos das pérdidas", le dirían con cara de palo mientras el pobrecito se comía los sueños de grandeza. Después vinieron los capítulos emitidos, las descargas de internet, los bocados de vampiro, la sangre caliente y el verano tórrido de Louisiana. Al final, ya anda grabando nuevo disco y haciendo caja. ¿Ves? La oportunidad llegará que tus sueños cumplirá. Proyecta, Proyecta.
Este finde no sólo he canturreado, también me dejé morder por un vampiro...
I wanna do bad things with you...
Bad things
When you came in the air went out.
And every shadow filled up with doubt.
I don't know who you think you are,
But before the night is through,
I wanna do bad things with you.
I'm the kind to sit up in his room.
Heart sick an' eyes filled up with blue.
I don't know what you've done to me,
But I know this much is true:
I wanna do bad things with you.
When you came in the air went out.
And all those shadows there filled up with doubt.
I don't know who you think you are,
But before the night is through,
I wanna do bad things with you.
I wanna do real bad things with you.
Ow, ooh.
I don't know what you've done to me,
But I know this much is true:
I wanna do bad things with you.
I wanna do real bad things with you.
Bad Things, 2005
Jace Everett
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