Mi agenda del fin de semana está completa. Junto a la reunión de esta noche, Pijama Party or Suicide, mañana inauguran en el NMAC la obra de James Turrell y por la noche tendremos la primera edición del evento que se perfila como must have de 2009: la Fiesta DPEPOQPLEP.
La fiesta De Periodistas En Paro o Que Posiblemente lo Estén Pronto es una iniciativa de un poeta y un ex reportero desengañado de las rotativas que pretende reunir en torno a la gran preocupación colectiva de la temporada a un buen grupo de escritores frustrados que vieron demasiadas veces Todos los hombres el presidente o, en su terrible deformación sentimental, Íntimo y personal.
Todo parece indicar que los temas del argumentario serán:
-¿En qué me he equivocado?
-Teoría y praxis del imbécil destructivo y comprensión de sus estrategias de integración y supervivencia.
-Técnicas para controlar la impotencia. Social, se entiende, aunque hay para todo.
-La oposición. Ese horizonte.
Naturalmente, el domingo no estaremos para nadie.
"Hay muchas cosas que no puedo decir a nadie, casi todas se refieren a las matemáticas". Carlos Edmundo de Ory
viernes, 29 de mayo de 2009
miércoles, 27 de mayo de 2009
Revelaciones
Ahora lo entiendo todo...
Respuesta de MC: "Y después estarás muerta, deprimida, hastiada, nerviosa... qué coño haces a las 2.19 mirando esas cosas???"
Respuesta de MC: "Y después estarás muerta, deprimida, hastiada, nerviosa... qué coño haces a las 2.19 mirando esas cosas???"
¿Yo vivo en el mismo mundo?
Me encanta este tipo pero, después de ver el vídeo, no me quedan claras dos cosas:
1) La experiencia vital del Punset le ha llevado a relacionar las madres trabajadoras con la actual crisis económica (es decir, dónde quedan las varias generaciones de niños criados en guarderías)???
2) ¿Creo entender que propone que para mantener el equilibrio emocional de la humanidad y, con ello, conseguir que se perpetúe será preciso aumentar las bajas de maternidad a cinco años?
La segunda pregunta no sé si me genera bienestar o conflicto.
Glups.
1) La experiencia vital del Punset le ha llevado a relacionar las madres trabajadoras con la actual crisis económica (es decir, dónde quedan las varias generaciones de niños criados en guarderías)???
2) ¿Creo entender que propone que para mantener el equilibrio emocional de la humanidad y, con ello, conseguir que se perpetúe será preciso aumentar las bajas de maternidad a cinco años?
La segunda pregunta no sé si me genera bienestar o conflicto.
Glups.
viernes, 22 de mayo de 2009
Invitado
Si me das la mano, te llevaré un sitio de criaturas increíbles... Si miras de cerca, tal vez, hasta puedas besar a un sapo...
Los Animales, Juan Erlich
A partir de hoy en Rivadavia

Los Animales, Juan Erlich
A partir de hoy en Rivadavia
jueves, 21 de mayo de 2009
Grisis... que no crisis
Se supone que son ellos -y los médicos, los investigadores, los técnicos especializados, los inventores y otros locos perseguidores de sueños- los que tienen que salvar nuestra economía. En este país dónde los niños sueñan ser estrellas de la tele, futbolistas o narcos, en este país en el que se ganaba más poniendo una pila de ladrillos que pasando horas pensando ingenios para rentabilizar la biomasa, de repente, alguien se da cuenta de que tal vez sea imposible volver a instaurar la cultura del esfuerzo.
Mientras tanto... sigamos invirtiendo en obra pública... o bajemos más los impuestos... ¿Nadie piensa que vamos a hacer dos décadas con el mismo jueguecito?
Modelos sociales de la España del futuro. Llena de pelotazos, rapimillonarios y nuevos ricos. Aquí una cínica que ha perdido la esperanza, dudo que alguien consiga daros la vuelta...
Mientras tanto... sigamos invirtiendo en obra pública... o bajemos más los impuestos... ¿Nadie piensa que vamos a hacer dos décadas con el mismo jueguecito?
Modelos sociales de la España del futuro. Llena de pelotazos, rapimillonarios y nuevos ricos. Aquí una cínica que ha perdido la esperanza, dudo que alguien consiga daros la vuelta...
Perdona, ¿me prestas tu vida?
Una a veces piensa que al final del camino -sí, me refiero a "ese" camino- se encontrará con individuo con gafas y libreta que, con tono conciliador y no exento de ironía, te informará que alguna vez estuviste en lo cierto: verdaderamente la vida no tiene ningún sentido. Mientras sospechas que al final habrá alguien que ponga en ridículo tus espachurramientos mentales a lo largo de la existencia y confías cada vez menos en que, en el invierno de tu cabellera -por lo de la metáfora de las nieves y las canas y todo eso- mirarás atrás para descubrir que Todotieneunsentido, el tic tac del tiempo va pasando y lo acusan dos impertinentes pelos blancos alojados a ambos lados de tu flequillo.No sé si a todo el mundo le pasa o si la angustia es patrimonio de seres -¿cómo me dijeron últimamente?- que nunca están contentos, pero lo cierto es que en la mayoría de las ocasiones llega un día en que tienes que pararte en seco decir: "Coño, esta es mi vida, pero no estoy segura de quererla".
Por poner un ejemplo:
-Fulanito tiene un niño precioso. Le gusto mucho.
-¿Al padre o al niño?
-Al niño, es muy tierno.
-Esto me tufa a "Perdona, ¿puedes prestarme tu vida?
-Buff. Confesión chunga: el otro día soñé con una preciosa niña pelirroja y uno de mis históricos estaba felizmente acodado a mi lado.
-¿Y?
-Me pasé llorando todo el día...
Lo peor es que una no tiene demasiado claro si lo que le molesta es haber perdido de vista al noviete de turno, si es cosa de la pátina del tiempo que te hace olvidar que era medio lelo, poco interesante e increíblemente aburrido bajo las sábanas. Si se trata del reloj biológico, si aguantaría convertirse en ese otro tipo de mujer que tiene la vida que tú fantaseas tan afortunada y reconfortante, si podrías convertirte de repente en una fiera de los negocios o una talentosa artista que recibe la admiración del auditorio, si, en el fondo, no tienes nada que ver con 'eso'. Si, en el fondo, eres incapaz de tener otra vida distinta a la que tienes.
Al final una se acaba el café con su amiga sabiendo que hay quien está eternamente condenada a la insatisfacción. Hace mucho tiempo, una working girl del periodismo me comentó, mientras deslizaba el primer lexatin de mi carrera periodística por mi palma de mi mano: "Hija, esto te pasa por ser demasiado lista".
Se lo repito a mi amiga, sé sobradamente que se merecía otra respuesta, pero no la tengo.
martes, 19 de mayo de 2009
Sexismo esotérico

Los caminos del machismo estructural son inabarcables. Tanto, que una puede caer presa de atávicos prejuicios sexistas si no tiene cuidado, incluso, cuando se permite una minúscula debilidad esotérica. Anoche soñé que tenía un precioso bebé que ya venía con pendientes. Una monada dulce que no lloraba y salía de mí con una facilidad propia de mil años más de evolución. Esta tarde, con las hormonas de punta y ese regusto a ¿Fantasía? ¿Realidad? que me queda después de mis agitadas proyecciones nocturnas -ya os he hablado de mis envolventes y desagradables sueños- me he dispuesto a testear por la red algún sentido místico al primer viaje onírico agradable que tengo en meses. ¡Caray! ¿Imagináis que hubiera parido con dolor??
Bueno, pues la cuestión es que, víctima como tantas veces de buscar la respuesta en oráculos digitales y misticismos de baratillo y teniendo en cuenta que ningún psicoanalista cobra menos de 50 pavos y tres años recomendables de sesiones, internet se ha convertido en mi solución hasta encontrar esta perla.
Que ya nos vistieran de rosa para recordarnos más o menos dulcemente la impureza del rojo/menstruación/pecado/suciedad y que tengamos que vivir con eufemimos visuales que convierten la regla en limpiacristales, era algo que tenía más o menos asumido, que soñar con partos de adorables niñas que no lloran ni muerden los pezones traiga mala suerte e innumerables desgracias es algo que no pienso tolerar. Nada más que por eso, estoy dispuesta a que me venga una irrefrenable catarata de energía positiva y buenas rachas. Ea, por chinchar.
'Mother and Child', de Ron Mueck en el recién estrenado Museo Brandhorst
lunes, 18 de mayo de 2009
Hasta luego
Me sirve y no me sirve
La esperanza tan dulce,
tan pulida, tan triste,
la promesa tan leve,
no me sirve.
No me sirve tan mansa la esperanza
La rabia tan sumisa,
tan débil, tan humilde,
el furor tan prudente
no me sirve.
No me sirve
Tan sabia tanta rabia.
El grito tan exacto
si el tiempo lo permite,
alarido tan pulcro
no me sirve.
No me sirve tan bueno
Tanto trueno
El coraje tan dócil
la bravura tan chirle,
la intrepidez tan lenta
no me sirve.
No me sirve
tan fría la osadía.
Si me sirve la vida
que es vida hasta morirse,
y el corazón alerta sí me sirve.
Me sirve cuando avanza
la confianza.
Me sirve tu mirada
que es generosa y firme,
y tu silencio franco sí me sirve.
Me sirve la medida de tu vida.
Me sirve tu futuro
que es un presente libre,
y tu lucha de siempre
sí me sirve.
Me sirve tu batalla
sin medalla.
Me sirve la modestia
de tu orgullo posible,
y tu mano segura
sí me sirve.
Me sirve tu sendero,
compañero.
Me sirve y no me sirve,
M. B
La esperanza tan dulce,
tan pulida, tan triste,
la promesa tan leve,
no me sirve.
No me sirve tan mansa la esperanza
La rabia tan sumisa,
tan débil, tan humilde,
el furor tan prudente
no me sirve.
No me sirve
Tan sabia tanta rabia.
El grito tan exacto
si el tiempo lo permite,
alarido tan pulcro
no me sirve.
No me sirve tan bueno
Tanto trueno
El coraje tan dócil
la bravura tan chirle,
la intrepidez tan lenta
no me sirve.
No me sirve
tan fría la osadía.
Si me sirve la vida
que es vida hasta morirse,
y el corazón alerta sí me sirve.
Me sirve cuando avanza
la confianza.
Me sirve tu mirada
que es generosa y firme,
y tu silencio franco sí me sirve.
Me sirve la medida de tu vida.
Me sirve tu futuro
que es un presente libre,
y tu lucha de siempre
sí me sirve.
Me sirve tu batalla
sin medalla.
Me sirve la modestia
de tu orgullo posible,
y tu mano segura
sí me sirve.
Me sirve tu sendero,
compañero.
Me sirve y no me sirve,
M. B
miércoles, 13 de mayo de 2009
Sueños robados

Ultimamente, como ibéricas versiones de personajes de El Incidente, todo me hace pensar que debemos enfrentarnos a una polución emocional altamente tóxica. Suerte que por ese humano y banal apego a la vida que separa la ficción de la realidad, no nos dé por clavarnos lápices en la yugular o chocar nuestro coche contra la cancela amargamente cutre del Maxi Dia.
Como resultado del sentimiento general de crisis y desesperanza que empieza a campar sin pedir permiso por nuestros sueños, nos levantamos presos de ese miserable pass de deux de palabras: resaca emocional. Un estado anímico entre el hastío confuso, el dolor de cabeza, la hinchazón neuronal y el cansancio existencial que, mientras a ciertos genios les inspiró para escribir obras maestras, a ti sólo te vale para confirmar el divorcio no amistoso entre tú y la imagen que se refleja en el espejo.
Así que hoy, en el día de mi santo, decido dar un ultimátum a mis pesadillas: o me dejáis en paz o, al menos, pagad el diezmo por usar el paisaje de mis deseos para amenazarme con situaciones terribles: ¿qué tal la inspiración para una novelita?
Catalina Estrada
pienso verla antes del 30 en Iguapop
martes, 12 de mayo de 2009
jueves, 7 de mayo de 2009
Frases célebres
Marta (vía M. T.): "No te preocupes mujer, tenemos la edad perfecta. Coincidimos con todos casados precoces que regresan otra vez al mercado. ¡Y vienen enseñaditos!"
Monotonía
-¿Estás haciendo algo interesante?-Veo el fútbol.
-Pero el fútbol terminó hace 2 horas.
-Bueno, están los resúmenes, el análisis de las jugadas.
-¿Estás diciendo que prefieres ver el fútbol a hablar conmigo?
-Mujer, contigo hablo todos los días...
Ella se dió la vuelta, movió la cabeza. En silencio y pausadamente, sin que nadie se diera cuenta, se fue diluyendo.
martes, 28 de abril de 2009
Tener la última palabra
No podemos escapar de ella, no podemos ignorarla porque está ahí, como ese pecadillo de juventud que nos persigue, como el primer amor que se esfuma dejándonos a merced del platonismo, como esas palabras mágicas que no dijimos a tiempo y que nos separaron de alguien para siempre. Ella planea sobre nosotros y juega a esconderse para que la olvidemos. Nos da regalos: instantes de plenitud, aromas de bebés nuevos, orgasmos, caricias. Esperanzas de eternidad que nublan la consciencia y el entendimiento. Tanto, que la mayoría de las veces, cuando reaparece, nos encuentra desnudos, indefensos, muertos de miedo. Esta mañana me ha erizado la piel comprobar cómo la única manera de escapar a su juego es mirarla de frente, hablarle a los ojos, nombrarla y arrebatarle su velo de palabra maldita. Javier Ortiz se fue esta madrugada y ha dejado escrito su obituario, entre tierno y cómico, cualquier cosa menos resignado. Él ha sabido ser el último en tener la palabra, reírse un poco de ella, quitarle el velo y nombrarla. No dejar que otros dijeran lo que podía escribir él mismo. Estás ahí y te espero. La muerte.
jueves, 23 de abril de 2009
miércoles, 22 de abril de 2009
lunes, 20 de abril de 2009
El pacto
–Sólo te digo lo que pienso.–Pues te agradecía que fueras un poco hipócrita. Nadie dice lo que piensa, todos mentimos un poco para aguantarnos los unos a los otros.
A partir de aquel momento iniciaron un muy feliz ascenso vital por los caminos del matrimonio, la familia y el estatus social. Recorrieron el mundo en viajes veraniegos, se fotografiaron frente a los principales monumentos internacionales, cambiaron varias veces el mobiliario de su casa, nombraron a sus hijos con nombres de parientes fallecidos, se mudaron de casa y destinaron un porcentaje de sus ingresos a organizaciones no gubernamentales. Cuidaron de sí mismos durante las gripes, apendicitis y otras enfermedades, ahorraron para un buen coche, redujeron la hipoteca, les premiaron -uno primero, el otro más tarde- con un ascenso. En el ocaso de sus vidas, tan perfectas y deliciosamente neutras, pudieron comprobar los beneficios de aquel pacto. Se dieron cuenta de que sus otroras malidicentes ingenios se habían desactivado y que, verdaderamente, habían encontrado una receta cercana a la felicidad. Una que, en medidas estratégicas y sin llegar completamente a abrazarla, rozaba indecentemente la mentira.
martes, 14 de abril de 2009
lunes, 13 de abril de 2009
miércoles, 8 de abril de 2009
Vuelven las gafas
J. siempre dice que lo que más le revienta de que le manden a hacer cosas es precisamente eso: que le manden. A mí, con mi complejo de perro de Paulov siempre dispuesto a babear por el hueso de turno, me resulta difícil de entender tal rebeldía que indirectamente también me revienta cuando mi tendencia al mangoneo y su adicción alnoporsistema chocan en un chispazo de malas pulgas.Es curioso que una pueda ser mandona y fordista a mezclas iguales, que pueda andar manejando los factores y elementos como si de mi casita de muñecas se tratara y al mismo tiempo necesite, ansíe, ser una pieza más de la cadena de montaje, recibir órdenes, tener ciertos compromisos que ayuden a marcar el ritmo.
Hoy me acuerdo de su rebeldía sin causa al calzarme por primera vez mis nuevas gafas graduadas para mi residual astigmatismo. Una dolencia que no quedó eliminada en la intervención quirúgica que, creía, me había librado para siempre de las gafas y que hoy se revela molesta a la hora de conducir por las noches.
Desde hoy, bueno, técnicamente desde ayer, vuelvo a lucir gafas para "ciertas ocasiones", lo cuál me suma a la nómina de fashionvictimistas que juegan a ponérselas y quitárselas de acuerdo con la ocasión. Toca velada de cineforum con los amigos culturetas. Me las pongo. Toca feria de pueblo con las amigas golfas. Se quedan en casa.
Después de pasarlo taaaan mal por ser una miope de ojos achicados, hoy alucino siendo una más de la que pueden elegir llevar montura o no. Y vivo con auténtica delicia el presumir con mis gafaspasta de las que, si la ocasión lo mereciera, podría prescindir.
Así que, vale, lo reconozco, no hay sensación que iguale a hacer las cosas por gusto.
martes, 7 de abril de 2009
La euforia
Ella permaneció muda dejando que la frase cayera en el absoluto silencio de aquella noche demasiado calurosa. Él se arrepintió enseguida de haber dejado, otra vez, que su lengua fuera más rápida que su cabeza, de aquella nueva cesión a los impulsos. De haberse pasado con el whisky y con la euforia. Ella permaneció callada mientras acostaba a los niños y terminaba de recoger algunos trastos que habían quedado desordenados antes de salir. A la mañana siguiente, él intentó inútilmente una caricia de sondeo al cruzarse en el pasillo, mientras uno salía y otro entraba en el baño. Por la tarde, pudo comprobar que había dejado algunas camisetas viejas antes de hacer las maletas. Le comentaría, meses después, que aquella frase suspendida en el ambiente había resultado demasiado reveladora, después de meses, años, de toda una vida plagada de inútiles expectativas. Él maquinó una versión que repetir a los otros pero no pudo evitar que le machacara la duda: ¿Y si no lo hubiera dicho?
La imagen: Las maletas de papá, Michael Johansson, 2006
lunes, 6 de abril de 2009
Final feliz
Más allá de cuentos de hadas y cenicientas posmodernas, al final, lo verdaderamente necesario para un final feliz es un chico listo que sepa leer entre líneas. Alguien que intuya lo importante que es tu gato aunque nunca le hagas caso, aunque no tenga nombre y juegues a ignorarlo. Alguien que se empeñe en cuidarte aunque no te haga ninguna falta.
Alguien imperfecto que pueda ver bajo la máscara el miedo que tienes y sepa borrarlo con un beso de película...
Alguien imperfecto que pueda ver bajo la máscara el miedo que tienes y sepa borrarlo con un beso de película...
viernes, 3 de abril de 2009
La importancia de una S
Aunque conocida por mi desorden, mi escasa capacidad para la retentiva social y mi pereza generalizada, la verdad es que acabo de darme cuenta de que soy una persona a quien le preocupan los detalles. Más aún después de haber comprobado, como una revelación, que si se escapa una S al apuntar la dirección de este blog aparece un macabro site de interpretadores de la Biblia que, si bien puede estar más limpio que una patena, tiene toda la pinta de guardar más bacterias informáticas que el despacho de Koch. Una S puede significar muchas cosas. No es lo mismo tener un amante que tener amantes, no se les quiere igual ni se les presta la misma atención y tampoco es lo mismo para que el que tiene un amigo señalarlo a él por encima del resto, que se llaman amigos, pero no son lo mismo. Ya se sabe. La S es importante por su ausencia y al revés, por eso tiene más quien tiene dinero que quien sólo guarda dineros y la política es algo muy complejo mientras que la gente aplica políticas para hacérnosla entender. Bueno, esto no pretende ser un juego lingüístico porque no tengo ni ingenio ni paciencia para construirlo, pero sí una pequeña reflexión sobre porqué hay detalles que, ocurridos o no, pueden cambiarlo todo. Desde las caricias a ciertos tipos de sonrisas, desde una llamada telefónica a diez euros que, en lugar de permanecer doblados en tu monedero, decides gastarte en otra persona que no se lo espera. Los detalles son importantes, y lo son mucho cuando hablamos de tonos de voz, palabras pronunciadas y volúmenes. De la ternura a la crueldad y viceversa.
Por eso, supongo, y a pesar de la pereza y de los días grises e igualitos que se acumulan en nuestros calendarios, las S pueden salvarnos la vida. Ponerlas o quitarlas, como se eliminan los besos cuando el amor va pasando. Ponerlas o quitarlas como se manda un tq en un sms... Ponerlas o quitarlas y elegir entre interpretar la Biblia o colarse en este blog en el que, dicen algunos -qué vergüenza ¿no?- a veces se pueden leer las S de aquello que me está pasando.
Siiii... la imagen es muy ñoña... Estoy blandita.
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